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LA MÚSICA CLÁSICA
HISTORIA DE LA MÚSICA CLÁSICA
La
música clásica surgió tomando elementos de otras tradiciones musicales
occidentales, tanto litúrgicas como seculares, por caso la música de la Antigua Grecia o
la Música de la Antigua Roma (sobre
todo por sus contribuciones teóricas), o la música de la Iglesia católica (principalmente
el canto gregoriano).
Los
hitos que definieron su rumbo, sin embargo, fue el descubrimiento y posterior
desarrollo de la polifonía, así como el posterior
desarrollo de la armonía, la revolución musical
conocida como el Ars nova y la evolución de
la notación musical,
además del estudio de la estética musical. Con la era de los descubrimientos
que comenzó en el siglo XV y posterior colonialismo, la música clásica llegó
a otros continentes y sufrió una síntesis con las tradiciones musicales de los
nuevos territorios. Encontramos expresiones de la música clásica en Brasil (por
ejemplo, Heitor Villa-Lobos),
Estados Unidos (por ejemplo, Charles Ives), Hispanoamérica (por ejemplo, Alberto
Ginastera, José Ángel Montero), Asia (por
ejemplo, Tōru
Takemitsu, Tan Dun), África y Oceanía, pero que están conectadas a la música clásica de tradición europea.
Existe
un sistema de división de la historia de la composición de la música clásica en
distintos períodos que es ampliamente aceptado. Las fechas son
generalizaciones, ya que los períodos se sobreponen unos a otros. Algunas voces
autorizadas subdividen los periodos, la fecha o el género. Sin embargo, debe
notarse que estas categorías son arbitrarias; por ejemplo, el uso del contrapunto y la fuga,
que es considerada una característica del Barroco, fue continuado por Mozart, a quien se considera un
compositor clásico, y por Beethoven, a quien normalmente se le describe como en medio del periodo clásico y
romántico; y también por Brahms,
quien es clasificado como romántico. De acuerdo a este sistema, las principales
divisiones son:
·
Música renacentista: Entre 1450 y 1600, hallamos
un mayor uso de instrumentos, múltiples líneas melódicas y el uso de los
primeros instrumentos graves o bajos.
·
Música barroca: Entre 1600 y 1750. Surge el uso de tonalidades
más complejas, en lugar de la modalidad y el contrapunto. Se popularizan los instrumentos de teclado (el clavicémbalo y el órgano).
·
Música clásica: Entre 1730 y 1820, fue una
era importante que estableció varias de las normas de composición y estructura.
El período clásico también está marcado por la desaparición del clavicémbalo y
el clavicordio en favor del nuevo piano, que a partir de ese momento
se convirtió en el instrumento predominante para la interpretación en teclado y
la composición.
·
Música romántica: Entre 1815 y 1910. Período
en que se codificó la práctica, se expandió el papel de la música en la vida
cultural y se crearon instituciones para la enseñanza, ejecución y conservación
de las obras musicales.
·
Música moderna: Entre 1905 y 1985. Representó una crisis en
los valores de la música clásica y su rol dentro de la vida intelectual, y la
extensión de la teoría y la técnica. Algunos teóricos, como Arnold Schoenberg en su ensayo Brahms, el progresivo,
insisten en que el Modernismo representa una progresión lógica de las
tendencias en la composición del siglo XIX. Otros sostienen un punto de
vista opuesto, que indica que el modernismo representa el rechazo o la negación
del método de composición clásica.
·
Música del siglo XX: Usado normalmente para
describir la amplia variedad de subgéneros posteriores al Romanticismo empleados hasta el año 2000, incluyendo a
los posromántico, moderno y posmoderno.
·
Música clásica contemporánea: El término es utilizado a veces para describir la música compuesta en
los últimos años del siglo XX hasta el presente.
·
El prefijo neo suele emplearse
para describir a una composición del siglo XX o contemporánea escrita en
un género perteneciente a un periodo anterior, como el clásico, romántico o
moderno, pero con un lenguaje moderno. Por ejemplo, la Sinfonía clásica de Prokofiev ―que acude a los modelos de la sinfonía del clasicismo de Haydn― es considerada una
composición neoclásica.
FUENTE:
VENTAJAS
DE LA MUSICA CLASICA:
1. La música causa las mismas emociones que el habla:
Según algunos
estudios, la música tiene la capacidad de provocar escalofríos o hacer que
nuestro corazón “se hinche de alegría”, incluso en diferentes culturas.. Por
ejemplo, la música occidental causa emociones de excitación o alegría.
Esto se debería a que la música imita las características tonales de la
emoción de la voz, aprovechando nuestra capacidad de comunicación y
nuestras asociaciones culturales de la misma forma.
2. La música puede ayudarnos a recuperarnos tras un
trasplante:
Pues si,
según una investigación publicada en The Journal of Surgery
Cardiothoraic, escuchar música clásica u ópera tras un trasplante de
corazón puede significar la diferencia entre el éxito y el fracaso, ya
que han encontrado que la música reduce la ansiedad, el dolor y las
nauseas, incluso afirman que podría haber algún efecto sobre el sistema nervioso
parasimpático (una parte del sistema nervioso cuya función es
controlar cosas inconscientes de nuestro cuerpo, como la digestión). Según la
investigación, realizada con ratones que recibieron un trasplante
cardíaco, la música clásica alargaba el tiempo de vida del trasplante
antes de que fallara respecto a otros tipos de música, posiblemente mejorando
el sistema inmune según los investigadores, pero esto no está totalmente
aclarado.
3. La música clásica puede reducir el dolor y la ansiedad:
Relacionándolo
con el ejemplo anterior, una investigación realizada por el Duke Cancer
Instituteencontró que usar auriculares con cancelación de ruido y
en los que se escuchara música clásica (en este caso se escuchaba a
Bach), redujo el dolor y la ansiedad durante una biopsia de próstata.
Normalmente se produce aumento de presión arterial por la tensión y ansiedad,
pero al poner la música no se dió tal aumento. Además, los que usaron
auriculares informaron que sintieron menos dolor.
4. Escuchar música clásica podría mejorar el rendimiento:
Según un
estudio reciente del Health Science Center de la Universidad de Texas, los
médicos que escuchaban a Mozart mientras realizaban una colonoscopia aumentaron
sus tasas de detección de pólipos precancerosos por encima de las referencias,
y por encima de los médicos que no escuchaban música. Incluso cuando los
médicos conocían la finalidad del estudio, sus tasas de detección saltaban del
27,1 % al 36,7 %, que no está nada mal. La
investigación sugiere que esta mejora del rendimiento también podría darse en
más profesiones y en otras situaciones.
5. La música clásica puede bajar la presión arterial:
Si ya sabemos
que reduce el dolor y la ansiedad, que nos digan que la música también reduce
la presión arterial no debería sorprendernos, ya que también reduce el
estrés y esto, a su vez, afecta a la presión arterial, según las
comparaciones realizadas en un estudio de la Universidad de San Diego entre
música clásica y jazz, pop u otras. Como ya imaginaréis, los que escuchaban
música clásica tenían niveles más bajos de presión arterial.
6. Escuchar música clásica podría combatir el insomnio:
Como ya os
comenté, primero hay que dejar de fumar (o no empezar), ya que el
tabaco afecta a la calidad del sueño. Y, si aún así tenéis
problemas para conciliar el sueño, una investigación de la Universidad
de Toronto afirma que escuchar música clásica antes de dormir
podría ayudar, ya que provocaría que nos durmamos más rápido y que, además,
durmieramos más tiempo (¿para qué usar fármacos teniendo música?
encima más económico oiga).
Esto se
debería a los ritmos y patrones tonales de este tipo de música, que crean un
estado de ánimo meditativo y unas ondas cerebrales lentas.
7. La música clásica puede fomentar el desarrollo del cerebro
en los niños:
Si bien hace
unas semanas os hablé de los beneficios que tenía tocar un instrumento desde
pequeño, resulta que este tipo de música ayuda a un
mejor desarrollo cerebral, aunque no convierte en un genio a nadie. Pero,
según un estudio realizado por el Dr. Gordon Shaw, de la
Universidad de California-Irvine, los niños que escuchaban a Mozart y luego estudiaban piano
tenían mejores puntuaciones en matemáticas que los demás. Y, según otros estudios, escuchar y practicar música podría
ayudar a los niños a desarrollar las habilidades espaciales y verbales y a fomentar
el auto-control.
8. La música clásica puede ayudar a aprender nuevos idiomas:
Según las
investigaciones de la Universidad de Illinois en 2005, se
encontraron pruebas de que escuchar música clásica mejoraba el aprendizaje del
lenguaje, ya que podría fomentar el aprendizaje de gramática, vocabulario,
mejorar la pronunciación y hasta ayudarnos a apreciar más la cultura.
Posteriormente, otros estudios han
apoyado estas conclusiones. Y, lo más impresionante sobre este tema, es el
método usado por el Dr. George Lazanov, profesor de lengua extranjera, que usa
música barroca para ayudar a sus estudiantes a aprender 1.000 palabras de
vocabulario de idiomas extranjeros en un solo día con una precisión del 85 al
100%.

FUENTE:
PAULA PEREZ SUAREZ








